
Sin lugar a dudas, el dedicar una mínima parte del tiempo de selección y compra de un producto a leer, con atención, los datos contenidos en la etiqueta, reditúa en una compra de calidad, y sobre todo, en la adquisición de un producto saludable. El fomentar la cultura de consumo de alimentos saludables requiere, asimismo, comprender y apreciar la información nutrimental contenida en las etiquetas de los productos que consumimos. Cuando seamos sensibles a las advertencias que contienen, seremos capaces de seleccionar mejores productos.